Hepburn y el sistema que quizá te enseñaron
En Japón conviven dos sistemas de romanización. El Hepburn escribe し como shi, つ como tsu y ふ como fu, ajustándose a cómo suenan esos sonidos a un oído anglófono. El Kunrei, que se enseña en la escuela primaria japonesa y está registrado como norma ISO, escribe esos mismos tres como si, tu y hu: la tabla de kana queda regular, pero leído en cualquier lengua occidental suena a otra cosa.
Fuera del aula lo que se ve es Hepburn: pasaportes, carteles de estación, señales de tráfico y casi todos los diccionarios para estudiantes. Esta herramienta usa Hepburn de principio a fin. Si un manual escribe tunami y huton, sigue el Kunrei y se refiere a las palabras que ya conoces.
Las vocales largas y por qué el pasaporte se ve distinto
Una vocal larga es una sílaba sostenida durante dos tiempos. Los manuales la marcan con un macrón — Tōkyō, rāmen —, pero ese signo no se puede teclear en la mayoría de formularios y no se admite en un pasaporte.
Las tres opciones de aquí cubren lo que se hace en la práctica. El macrón sirve para apuntes de estudio y para texto bien compuesto. Duplicar la vocal conserva la longitud donde el macrón no cabe. Omitirla es lo que hacen los pasaportes japoneses por defecto, y por eso 大野 se escribe ONO y no ŌNO, y Tokyo aparece sin marcas en cualquier reserva de vuelo.
Quien tiene pasaporte japonés puede pedir que la O larga se escriba OH — OHNO, OHTA —, pero hay que solicitarlo y, una vez elegido, todos los billetes y visados posteriores deben coincidir con esa grafía.
Estas opciones actúan sobre la marca ー, que solo aparece en katakana. Una vocal larga escrita en hiragana — la う de とうきょう — se deja tal cual, porque si es un solo sonido sostenido o dos sílabas depende de la palabra: 思う es omou, nunca omō.
El apóstrofo detrás de la n
ん se escribe n, pero delante de vocal o de y la lectura queda ambigua. Escrito shinyuu, no se sabe si las sílabas son shi-nyu-u o shin-yu-u. El Hepburn lo resuelve con un apóstrofo: shin’yuu. Esta herramienta lo añade sola donde surge la ambigüedad.
Hay un punto en el que no sigue la costumbre oficial: los pasaportes japoneses escriben ん como M delante de b, m y p, de ahí que 難波 aparezca como NAMBA. Aquí se usa N siempre, que es la convención moderna en todas partes menos en la oficina de pasaportes.
La tsu pequeña
っ duplica la consonante siguiente: 学校 da gakkou y 切手 da kitte. La excepción es ch, donde la duplicación se escribe con t: 抹茶 es matcha, no macha.
En sentido inverso ocurre lo mismo. Una consonante doble en romaji vuelve a っ, y tch vuelve a っ seguida de ち, así que escribir matcha devuelve まっちゃ.
Por qué los kanji se quedan como están
Cada kanji tiene varias lecturas y son las palabras de alrededor las que deciden cuál toca. 生, por sí solo, puede ser sei, shou, nama, i, u, ha o ki. Elegir bien exige reconocer la palabra, no el carácter, y eso una tabla de correspondencias no lo hace.
Todo lo que no sea kana pasa intacto, así que una frase mixta vuelve con sus kanji en su sitio y los kana convertidos. Para romanizar una palabra escrita en kanji, busca antes su lectura y escríbela en kana.