SomeeLab.tools

Comparar textos

Coloca dos versiones una al lado de la otra y ve qué líneas se añadieron, se borraron o se reescribieron, con las palabras cambiadas marcadas.

Por qué una sola letra cambiada marca la línea entera

La comparación se hace línea por línea. Dos líneas son iguales o no lo son, así que corregir una errata marca toda esa línea como reescrita. Dentro de una línea reescrita se resaltan las palabras que cambiaron, y eso suele bastar para ver qué pasó.

Esto importa sobre todo cuando un párrafo entero ocupa una sola línea, que es lo normal al copiar de un procesador de textos. Un párrafo de trescientas palabras con una palabra cambiada aparece como una línea enorme reescrita. Si vas a comparar prosa, mete primero un salto de línea después de cada frase en las dos versiones. El resultado se lee muchísimo mejor y el número de líneas reescritas empieza a significar algo.

Cuándo activar las dos opciones

Ignorar mayúsculas y minúsculas sirve para textos que han pasado por una revisión de estilo. Si alguien cambió todos los títulos de tipo título a tipo oración, cada título cuenta como reescrito y los cambios de fondo quedan enterrados. Con la opción puesta solo quedan las modificaciones reales.

Ignorar diferencias de espaciado sirve para textos que han viajado entre programas. Copiar de un PDF, pegar en el cliente de correo o pasar código por un formateador cambian la sangría y añaden o juntan espacios sin tocar una palabra. Con la opción activa se descartan los espacios del principio y del final y una tanda de espacios cuenta como uno.

Las dos opciones solo afectan a la comparación. En pantalla sigues viendo lo que pegaste, con sus espacios y sus mayúsculas.

Cómo leer el porcentaje

La cifra es la proporción de líneas que aparecen sin cambios en las dos versiones. Responde a «cuánto de este documento dejé intacto», que es lo que interesa al revisar un borrador devuelto o al comprobar cuánto se editó una coincidencia de memoria de traducción.

No es una puntuación de plagio. Dos textos pueden no coincidir en ninguna línea y decir lo mismo con las frases reordenadas, y rehacer los saltos de línea baja la cifra a cero sin cambiar una palabra. Úsala para calibrar el tamaño de una edición, no para juzgar la autoría.

Revisar un contrato o un borrador devuelto

El caso típico es que alguien devuelve una versión sin decir qué tocó. Pega a la izquierda la versión que enviaste y a la derecha la que te llegó, y cada inserción, supresión y reescritura queda listada en orden.

Lee las supresiones con especial atención. Una cláusula añadida se ve leyendo el documento, pero una obligación retirada o un plazo borrado no dejan rastro que llame la atención, y es aquí donde aparecen.

Comparar código

Los finales de línea ya están resueltos. Un archivo guardado en Windows termina sus líneas con CRLF y uno guardado en macOS o Linux con LF; aquí se leen igual, así que esa diferencia por sí sola nunca marca una línea como cambiada.

Las tabulaciones y los espacios se comportan igual. Un archivo convertido de tabulaciones a cuatro espacios muestra todas las líneas como reescritas hasta que ignoras el espaciado.